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domingo, 17 de agosto de 2008
Sobre el conflicto militar en el Cáucaso y los peligros para la paz y la seguridad internacional
Nota del Gabinete de Prensa del Partido Comunista Portugués.
Fuente : Partido Comunista Portugués
El PCP lamenta profundamente la pérdida de vidas humanas y la destrucción provocada por el conflicto militar en el Cáucaso. Apela al fin de las hostilidades, elemento esencial para el inicio de las negociaciones de paz entre Rusia y Georgia que, en opinión del PCP, deben desarrollarse en el marco de la ONU a la luz de los principios del derecho internacional, del respeto a la soberanía e integridad territorial de los Estados de la no injerencia en los asuntos internos.
Los acontecimientos militares e diplomáticos de los últimos días confirman que este conflicto no puede ser analizado únicamente a la luz de las cuestiones territoriales y de soberanía de Osetia del Sur y de Abjasia. Ello es sobre todo una expresión concreta de las actuales tendencias de evolución de la situación internacional marcadas por una nueva carrera armamentística, por la creciente militarización de las relaciones internacionales y por la profusión de situaciones de tensión y conflicto militar protagonizadas por los miembros de la OTAN y sus aliados con vista al dominio geoestratégico de importantes zonas del globo y al control de la exploración y transporte de riquezas naturales como el gas y el petróleo.
Hace mucho que el PCP llevar alertando que la acentuación del carácter ofensivo global de la OTAN y su ampliación hasta las fronteras con Rusia, una confrontación creciente de EE.UU. y de la OTAN con Rusia y China, la militarización de la Unión Europea, la destrucción de tratados fundamentales para el equilibro estratégico mundial como el Tratado ABM con la instalación del sistema de defensa anti-misil norteamericano en el este europeo, las amenazas constantes a Estados soberanos como Iraq, el mantenimiento de guerras ilegales y criminales como las de Iraq e Afganistán, así como la inyección de armamento a Georgia por parte de EE.UU. y de Israel, son explosivos factores de inestabilidad que de forma más que evidente están en la raíz de este conflicto.
Reafirmando su posición de principio contra las violaciones de la soberanía y la integridad territorial de los Estados y la prevalencia de la diplomacia en la resolución de los conflictos, el PCP recuerda simultáneamente que fue Georgia (principal aliado de los EE.UU. en la región del Cáucaso, donde se hallan estacionados importantes contingentes militares norteamericanos, y cuyo territorio, incluida Osetia del Sur, tiene un importante valor estratégico desde el punto de vista del control del oleoducto Baku-Tbilisi-Ceyhan) quien inició las hostilidades atacando un territorio donde se encontraban, bajo los auspicios de la OSCE y mandato de la Comunidad de Estados Independientes, fuerzas de estabilización internacionales compuestas por militares rusos, osetios y georgianos. Una maniobra que en caso alguno podría haber sido decidida sin el conocimiento previo y el acuerdo de los EE.UU. y que es esclarecedora de la política del actual gobierno georgiano de servidumbre a los EE.UU. y a la OTAN, de creciente militarización de la región, de conflictividad con la vecina Rusia y la instigación de la conflictividad étnica en la región.
Este conflicto militar y las declaraciones políticas que lo envuelven vienen a demostrar - y sirve de serio aviso - los peligros que resultan de la política de la sistemática falta de respeto al derecho internacional y de la instrumentalización de la ONU por parte de las grandes potencias imperialistas mundiales. Están demostrados en la práctica los efectos que los precedentes abiertos con la guerra de desmembramiento de Yugoslavia y con la instigación y protección militar de la secesión de Kosovo de Serbia tienen en la actual situación internacional. Peligros para los cuales el PCP llamó la atención a su debido tiempo y que ven confirmar la justeza de la exigencia del PCP del no reconocimiento por el Gobierno portugués, bajo cualquier circunstancia, de la pseudo-independencia de Kosovo.
El PCP alerta acerca de los peligros existentes en la extensión de este conflicto a toda la región de Eurasia y Oriente Medio y de las consecuencias que la acentuación del pulso entre la OTAN y Rusia, o cualquier provocación militar en Oriente Medio, pueden tener para la seguridad mundial.
Reclama del gobierno portugués una posición de defensa de la paz, de no injerencia y de la salida de todas las tropas de la OTAN en la región como paso esencial para la distensión. Llama además la atención para que este conflicto no pueda utilizarse como pretexto para acelerar aún más la militarización de la región del Cáucaso, para la instalación de fuerzas militares de los EE.UU. y la OTAN en territorio georgiano o para una política de injerencia política y económica y el control geoestratégico de la región por parte de las principales potencias de la OTAN.
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